España se estanca en la cola de Europa, rehuyendo sus compromisos internacionales

El anunciado incremento de 109 millones para Cooperación inicia una débil recuperación, aunque claramente insuficiente tras años de enorme debilitamiento y muy lejos de la ruta para cumplir con el compromiso del gobierno de alcanzar el 0,4% de la RNB para final de la legislatura. Esta subida supone en torno a un 5% de incremento en los fondos con respecto al año pasado. Con este ritmo de crecimiento necesitaríamos 25 años para llegar al compromiso del 0,7%.

Casi el 70% de ese aumento irá destinado al Fondo del Agua y al FONPRODE; fondos con baja capacidad de ejecución y con partidas supuestamente reembolsables. En contraste, las partidas que más contribuyen al desarrollo se mantienen prácticamente estancadas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación (MAUC), principal responsable de la política de Cooperación, se mantiene muy alejado del protagonismo que le corresponde.

Se observa una leve recuperación de la Acción Humanitaria, lo que supone un gesto positivo.

Las partidas destinadas a las Organizaciones Sociales no aumentan y se seguirán financiando mayoritariamente a través de la contribución ciudadana a través de la casilla de fines sociales.

Con las cifras planteadas, España no va a salir de la zona de excepción en el marco de la Unión Europea, donde seguimos ocupando el vagón de cola.

En un contexto nacional e internacional en el que se debilitan las políticas sociales y crecen los discursos del odio, la Cooperación y su trabajo en educación ciudadana es más necesaria que nunca.

Aunque se trata de unos presupuestos que recuperan partidas sociales, esta recuperación se olvida de la Cooperación para el Desarrollo.

Los recortes en la política de cooperación llegaron a alcanzar un 70%, y casi 90% en el caso de la ayuda humanitaria

Datos clave

España sigue situada a la cola de Europa en esfuerzo en cooperación. En la Europa de los 15 ocupamos el puesto 14, solo por delante de Grecia.

En noviembre de 2017, todos los partidos aprobaron la PNL161/002620 por la que se comprometieron a llegar al 0,4% al final de la legislatura.

España destinó en 2017 tan solo un 0,19% a cooperación. Lejos de su compromiso de avanzar hacia el 0,4% para el año 2020 y de alcanzar el 0,7% hasta el año 2030.

El acuerdo sobre los PGE 2019 entre PSOE y Unidos Podemos no recoge ni una sola línea sobre Cooperación para el Desarrollo.

En el último año, según datos del AidWatch, España ha registrado la caída más acusada en Europa: un 45% en fondos para cooperación.

 

2.200 millones de personas viven con menos de 2 dólares al día, mientras que el 1% más rico acumula el 82% de la riqueza mundial.

Las organizaciones de la Coordinadora trabajan con 35 millones de personas en 105 países. En muchos casos, en zonas en las que otros actores no están presentes.

En situaciones de emergencia humanitaria su actuación es clave. Han mantenido su trabajo a pesar del recorte de más del 90% en los fondos públicos.

La ciudadanía española es la segunda, tras la sueca, que más valora esta política pública. Durante la crisis, el apoyo ciudadano ha aumentado un 45%.

SITUACIÓN POLÍTICA DE LA COOPERACIÓN

Los niveles de desigualdad que a escala planetaria son escandalosos: las 62 personas más ricas del mundo poseen los mismos recursos que la mitad de la población más pobre. Asistimos a la peor cifra de personas desplazadas de la historia reciente: casi 70 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos armados y violaciones de derechos humanos. Otros 244 millones de personas también se han visto forzadas a desplazarse como consecuencia de la, pobreza o al cambio climático.

¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA RECUPERAR LA POLÍTICA DE COOPERACIÓN?

Los conflictos se enquistan, las violencias se hacen más complejas y los espacios democráticos se reducen. Responder a la complejidad de este contexto global exige políticas adecuadas que garanticen los derechos humanos y afronten de manera integral los retos actuales. Es una responsabilidad política internacional a la que nuestro país no puede ser ajena y en la que la cooperación para el desarrollo tiene mucho que aportar.