Más de 600 entidades de cooperación y acción humanitaria, entre las que se encuentran, entre otras, Oxfam, Alianza por la Solidaridad, Médicos del Mundo, Cruz Roja Española, Educo, Unicef o World Vision España, plantamos sombrillas ensangrentadas en frente de la sede del Parlamento Europeo en Madrid, en la Puerta del Sol y en la plaza de Callao el día de la jornada de reflexión para llamar la atención sobre la importancia del voto en las elecciones europeas.

“Con esta sombrilla ensangrentada queremos alertar sobre el riesgo que supondría un retroceso en materia de derechos humanos, paz, igualdad y transición climática en la Unión Europea”, explica Javier Ruiz, presidente de La Coordinadora. “El auge de partidos y movimientos anti derechos y que niegan las evidencias científicas sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o las violencias de género puede tener gravísimas consecuencias en la democracia, los derechos humanos, la igualdad de género y la sostenibilidad del planeta, de ahí la importancia de votar en esta cita clave”. 

La UE ha triplicado su presupuesto en seguridad y defensa reduciendo el gasto en solidaridad y derechos; en los últimos 10 años, al menos 29.827 personas han desaparecido en el Mediterráneo mientras intentaban llegar a Europa; según datos oficiales, el 20% de las mujeres en la UE han sufrido algún tipo de violencia por ser mujeres; sin contar con que mantener el actual modelo de producción y consumo europeo agotaría los recursos de cuatro planetas, lo que compromete también la vida de las generaciones futuras. 

Estos son solo algunos de los datos difundidos por la campaña #DóndeEstáTuSombrilla con la que gran parte del sector de las organizaciones de cooperación y humanitaria hemos hecho un llamamiento a defender la democracia, el desarrollo sostenible y los derechos humanos ante el avance de una agenda belicista y anti derechos en el contexto europeo. Con cuatro lemas, atendiendo a los ejes de paz, feminismos, ecologismo y movilidad humana, explicamos la importancia de estos comicios con una analogía: “Si te despistas en la playa, pierdes tu sombrilla. Si te despistas en las elecciones europeas, perdemos nuestros derechos”.

En paralelo a la campaña, se remitió una carta a las principales fuerzas políticas con una batería de propuestas, acordadas entre las más de 600 organizaciones que componen La Coordinadora, trasladando nuestra “preocupación ante el hecho de que las instituciones europeas hayan planteado y adoptado decisiones alineadas con intereses de inversión, geopolíticos, securitarios o energéticos” frente a los valores fundacionales de la UE.

“Damos un toque de atención porque en estas elecciones al Parlamento Europeo hay  una claro riesgo de entrar en un nuevo ciclo marcado por políticas de austeridad y seguridad policial y militar en detrimento de la inversión en políticas que garanticen la vida digna, la igualdad de género, una transición ecológica justa y políticas de cooperación internacional para el desarrollo sostenible”, ha explicado Maite Serrano, directora de La Coordinadora, “por eso es crucial movilizar el voto para opciones políticas comprometidas con los derechos humanos porque, como dice el lema de nuestra campaña, si nos despistamos en la playa podemos perder la sombrilla, pero en las elecciones europeas un despiste nos puede llevar a la guerra y a la pérdida de derechos”. Y concluye, “desde las organizaciones sociales sabemos que el camino no puede ser el auge militarista, ni debe relegar la transición verde, como hace días anunciaba Ursula von der Leyen, o comprar la agenda a fuerzas y movimientos negacionistas y anti derechos que pueden conformar un bloque político que cuestione los orígenes del proyecto europeo”.

La correlación maldita: análisis del impacto de las políticas de los 27 en el desarrollo sostenible

Presentamos también esta última semana el estudio ‘La correlación maldita en la UE. Análisis de la coherencia de políticas en los Estados miembros para un desarrollo sostenible’. El informe plantea el concepto de correlación maldita para apuntar que en la UE el progreso en las cuatro transiciones (ecológica, socioeconómica, democrática y feminista) implica el aumento de las presiones planetarias o impactos ecológicos, hasta llegar al punto en el que nos encontramos actualmente en el que está en riesgo la sostenibilidad de la vida.

A las puertas de las elecciones europeas y desde el punto de vista de la correlación maldita, ninguno de los países de la UE, ni del mundo, se encuentra en el denominado cuadrante vacío: un espacio en el que el progreso en las transiciones sea compatible con unos impactos relativamente reducidos.

El informe resalta que la reformulación de nuestro modelo de desarrollo es la cuestión ineludible de la Unión Europea. Si se quiere avanzar en las transiciones de manera coherente es urgente reducir drásticamente los impactos y presiones planetarias que todos los países de la Unión Europea, en mayor o menor medida, tienen. La cuestión ineludible para la Unión Europea pasa por mostrar que se puede vivir mejor, con prosperidad y derechos, sin que eso implique condenar al conjunto del planeta a la insostenibilidad y la injusticia.

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