Casi 35.000 personas palestinas han sido asesinadas en los bombardeos de Israel sobre la Franja de Gaza. Más de dos millones de personas continúan atrapadas sin escapatoria. Hospitales, escuelas, campos de personas refugiadas, e instalaciones de Naciones Unidas y ONG están siendo bombardeados de manera impune. El derecho humanitario internacional se está violando de manera sistemática. 

El pasado mes de enero, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Israel tomar medidas para evitar un posible genocidio en Gaza. Cuatro meses después la situación no ha hecho más que empeorar. Los bombardeos son incesantes y el hambre se está utilizando como arma de guerra; varias agencias de Naciones Unidas han denunciado la situación de hambruna sin precedentes que se vive en la zona. Los hospitales están sobrepasados sin posibilidad de atender las enormes necesidades de la población, sin acceso a energía, materiales quirúrgicos o medicinas. Mientras tanto, los camiones con ayuda humanitaria son retenidos sin que Israel permita su entrada en la zona. La situación es catastrófica. 

La entrada en Rafah de Israel ha empeorado aún más un contexto humanitario extremo. La entrada de ayuda humanitaria o personal humanitario y la salida de personas a través de este paso está cerrada. Rafah acoge a la población que ha sido expulsada del norte a causa de los ataques; como consecuencia, la población de la ciudad ha pasado de 280.000 a un millón cuatrocientos mil habitantes. Más de 200.000 personas han vuelto a huir de nuevo, esta vez de Rafah. Sin posibilidad de escapatoria, vayan donde vayan en la Franja, enfrentan una crisis humanitaria sin precedentes. 

Más allá de Gaza

En Cisjordania la violencia ejercida por parte de los colonos y el ejército de Israel ha aumentado considerablemente. Como han denunciado distintas instituciones y organizaciones internacionales, se han producido ataques violentos mortales contra pueblos palestinos en la Cisjordania ocupada. En palabras de Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, “El terrible aumento de la violencia de los colonos contra la población palestina es parte de una campaña de decenios respaldada por el Estado para desposeer, desplazar y oprimir a dicha población en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, bajo el sistema israelí de apartheid”.

Por todo ello, es urgente tomar todas las medidas que contribuyan a poner fin a esta gravísima crisis humanitaria y a la sistemática violación de derechos humanos. Es urgente garantizar un acceso humanitario suficiente y sostenido; el Gobierno debe poner fin de manera inmediata el comercio de armas con Israel. Además, es necesario promover un diálogo serio y constructivo entre Israel y Palestina orientado a encontrar una solución justa y definitiva, según las resoluciones aprobadas por Naciones Unidas. 

Más de dos millones de vidas palestinas están en juego; el derecho internacional humanitario también. La humanidad no debe permitir tal barbarie. 

Cuestiones contempladas en la PNL que deben llevarse a la práctica de manera inmediata: 

  • Exigir a las partes un alto el fuego permanente.
  • Exigir a las partes del conflicto que permitan un acceso humanitario suficiente y sostenido, especialmente en Gaza.
  • Exigir a las partes el respeto del Derecho Internacional Humanitario y de los derechos humanos.
  • Poner fin al comercio de armas entre el Estado español e Israel.
  • Trabajar para una solución negociada al conflicto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.