Una de cada 22 personas en todo el mundo necesita asistencia humanitaria. Según Naciones Unidas, vivimos la mayor crisis alimentaria global de la historia moderna. Los impactos de la pandemia, las consecuencias de la guerra en Ucrania, la emergencia climática (que expulsa a más de 20 millones de personas de sus hogares al año), la inflación, la crisis energética y el aumento de los conflictos son las principales causas.

Los conflictos continúan aumentando. Según el último Informe de la Escola de Pau, en 2022 se registraron 33 conflictos en todo el planeta. África es el continente más afectado, con 16 conflictos que representan el 46% del total.

Es urgente garantizar políticas de paz, prevención, justicia climática, economía justa y garantía plena de los derechos humanos. Debemos actuar antes para evitar las crisis, en lugar de después para paliarlas.

Ataques contrarios al derecho humanitario

El trabajo humanitario nunca ha sido tan peligroso. Según datos del Aid Worker Security Report, los ataques a personal humanitario registraron una cifra récord en 2022; el año pasado, 439 personas fueron víctimas de la violencia. De ellas, 115 fueron asesinadas; 139, heridas; y 185, secuestradas. Es especialmente preocupante los incidentes sufridos por las ONG locales. A pesar de esta situación, mantenemos nuestro compromiso con los principios del Derecho Internacional Humanitario y con las poblaciones que necesitan apoyo para sobrevivir.

El personal humanitario y la población civil no pueden ser nunca un objetivo. Incluso en las guerras, existen reglas. El fomento de la llamada “diplomacia humanitaria” es esencial para garantizar que los actores implicados en los conflictos respeten el espacio humanitario.

 Por todo ello, consideramos crucial que el Gobierno que se constituya próximamente tome medidas urgentes en materia de asistencia humanitaria, según se establece en la nueva Ley de Cooperación. La Presidencia española de la Unión Europea será también una buena oportunidad en este sentido.

  Demandas a la Unión Europea y al Gobierno español:

  •  Cumplir el Derecho Internacional Humanitario.
  • Asegurar una acción humanitaria de calidad que responda a las necesidades de quienes sufren el impacto de las crisis; garantizar sus derechos humanos.
  • Proteger el espacio humanitario y a quienes trabajan garantizando la asistencia humanitaria.
  • Garantizar que las organizaciones nacionales y locales y las poblaciones afectadas lideren los procesos humanitarios. Incrementar la financiación a las organizaciones locales.
  • Asegurar que otras decisiones políticas no contribuyen a la generación, mantenimiento o empeoramiento de crisis humanitarias.
  • Garantizar el enfoque feminista y ecologista; fomentar la participación activa de las mujeres -tal como establece la Resolución 1325 de la ONU-, y de las minorías en los procesos de toma de decisiones; atender de manera específica a la infancia.
  • Impulsar acciones conjuntas de acción humanitaria, paz y desarrollo sostenible.
  • Promover procesos de prevención, convivencia y cultura de paz, tanto en los países afectados por la crisis como en la sociedad en general.
  • Coordinar la acción humanitaria con la garantía de derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.
  • Aplicar la resolución 2664 de la ONU que garantiza que el personal humanitario no pueda ser penalizado en casos de sanciones internacionales a terceros países

 Demandas específicas al Gobierno español que salga de las urnas:

  •  Finalizar la reforma del sistema de cooperación teniendo como faro la nueva Ley de Cooperación; garantizar, en ese proceso, una acción humanitaria ambiciosa que dé respuesta a los enormes retos que enfrentamos.
  • Incrementar la asignación presupuestaria para acción humanitaria de, al menos, el 10% de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en el primer presupuesto de la nueva legislatura.
  • Reforzar el perfil institucional, las capacidades, los recursos y el equipo de la Oficina de Acción Humanitaria de la AECID.
  • Promover el diálogo y la coordinación en todos los niveles de las administraciones públicas poniendo en valor a las cooperaciones descentralizadas.
  • Promover procesos de educación ciudadana en defensa de la paz y el diálogo.

 Demandas a la Presidencia del Consejo de la UE

En septiembre, la UE revisará su Marco Financiero Plurianual, un proceso que coincidirá con la elaboración de los presupuestos para 2024. Ambas cuestiones deberían ser aprovechadas para fortalecer el papel de Europa en la asistencia humanitaria. Tanto la Comisión como el Consejo y el Parlamento coinciden en la necesidad de aumentar los presupuestos destinados a tal fin. La sociedad civil europea ha elaborado una propuesta para aumentar los recursos, sin que, en ningún caso, se haga en detrimento de los destinados a cooperación.

Otra de las cuestiones relevantes en este momento, es la reforma del Pacto sobre Migración y Asilo de la UE. En este caso, las organizaciones sociales europeas hemos realizado un llamamiento a los Estados miembros y al Parlamento para que el Pacto no suponga una reducción de la protección o atente contra los derechos de las personas que solicitan asilo en Europa. También solicitamos que no se reactive la propuesta de algunos Estados miembros que, en 2021, solicitaron derogar sus obligaciones en casos en los que estén “instrumentalizando a personas migrantes”; esto supondría quebrar el propio sistema común de asilo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.