La Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de los países donantes subió un 4,4%, en 2021, hasta alcanzar los 179 mil millones de dólares. Según anticipó ayer el CAD, tal aumento se debe sobre todo a las donaciones de vacunas contra la pandemia. Para tal fin se destinaron 6,3 mil millones de dólares, lo que supone un 1,3% del total de la ayuda. La media muestra que los países han realizado un esfuerzo de ayuda del 0,33% de su Renta Nacional Bruta, una cantidad muy alejada del compromiso del 0,7%, asumido hace 50 años y renovado con la Agenda 2030. Solo cinco países cumplen lo acordado: Dinamarca, Alemania, Luxemburgo, Noruega y Suecia.

Las vacunas engordan las Ayuda al Desarrollo española

La AOD española creció un 12,5% en términos reales. Los fondos alcanzaron los 3.542 millones de dólares. Esta cifra significa que España realiza un esfuerzo del 0,25% sobre su Renta. En valores absolutos, se sitúa en la decimosegunda posición y en cuanto al esfuerzo de ayuda, ocupa el puesto 20 de un total de 30 países.

El aumento de la AOD es una buena noticia -tanto en lo que se refiere a la ayuda bilateral como a la multilateral y especialmente por la vía de las donaciones-. Por primera vez en 10 años, se sitúa por encima de los 3.400 millones de dólares (el equivalente a 3.000 millones de euros). Sin embargo, el impulso de ese crecimiento se debe a los recursos destinados a la pandemia: 456 millones de dólares. De ellos, además, una buena parte (268 millones) provienen de la donación de los excedentes de vacunas. Contemplar esos excedentes de vacunas como AOD degrada la calidad de la Ayuda y así lo denunciamos recientemente. Son vacunas que no se compraron pensando en el interés de los países que finalmente las recibieron. De hecho, son un reflejo de un acaparamiento de los suministros que ha tenido graves consecuencias en amplias regiones del planeta y que, además, ha afectado negativamente a la eficacia del proceso global de vacunación.

Como venimos haciendo hace tiempo, exigimos al Gobierno que cumpla los compromisos adquiridos en materia presupuestaria. Las instituciones no han conseguido aún recuperarse de la “década perdida” y necesitan fortalecer sus capacidades para que la nueva ley y la reforma del sistema de cooperación respondan a los retos globales que enfrentamos.

 

Un mundo complejo que exige más compromisos

El Informe del CAD señala que, desde 1960, la AOD no ha dejado de crecer. De hecho, se ha doblado desde los años 2000 e incrementado un 20% desde la adopción de la Agenda 2030, en el año 2015. Recuerda, además, que para los denominados países menos adelantados la AOD supone dos tercios de su financiación exterior.

Los fondos destinados a acción humanitaria crecen un 3,5% hasta alcanzar 18,8 millones de dólares; esto supone un 10,5% del total de la ayuda. Los gastos destinados a atender a personas refugiadas, dentro de los países donantes, ascendieron a 9,1 millones de dólares (5% del total). Esta cifra queda lejos de los 16 mil millones que alcanzó en 2016 con la llegada a Europa de personas que huían de la guerra en Siria. Aunque el CAD permite contemplar este tipo de fondos como AOD, es una decisión muy cuestionada por las ONGD.

Los fondos globales destinados a la respuesta frente a la pandemia alcanzaron 18,7 millones de dólares (10,5% del total). La novedad de 2021 es el incremento en la donación de vacunas: 857 millones de dosis valoradas en 6,3 millones. La polémica está en que 357 millones de vacunas, valoradas en 2,3 mil millones (1,3% del total de la AOD), corresponde a partidas que los países ricos acapararon en lo peor de la pandemia y que luego donaron cuando ya no las necesitaban. A pesar de ello, el CAD aceptó contabilizar estas dosis como ayuda a 6,71 dólares cada una de ellas. Los países que han encabezado esta práctica son Alemania, Francia, España e Italia con 1,5 mil millones de AOD extra.

La cooperación bilateral se realizó fundamentalmente a través de donaciones (81%). Créditos e inversiones supusieron un 19%. El 30% de la Ayuda se gestionó a través de instituciones multilaterales (12,5% más que en 2020), con especial protagonismo de las instituciones europeas, que son el tercer mayor donante global con 19.027 millones de euros, por detrás de Estados Unidos y Alemania. La Unión Europea -instituciones comunitarias y países miembros- continúa siendo el mayor donante global con 81,3 mil millones (4,2% más que en 2020) y un 0,49% de esfuerzo de ayuda.

Las ONG exigen un mayor compromiso con la financiación “La AOD es un recurso vital, que desempeña un papel único en el apoyo a las personas más necesitadas, para ayudar a contrarrestar los impactos continuos de la pandemia, los conflictos y la fragilidad persistentes”. La Red de referencia de la sociedad civil en el CAD así lo señala en un comunicado. Recuerdan que los miembros del CAD tampoco han cumplido su compromiso de financiación climática de 100.000 millones de dólares con recursos nuevos y adicionales que se recordó en la pasada cumbre de Glasgow (COP 26). Una falta de compromiso alarmante justo ahora que el IPCC señala que nos quedan pocos años para superar las peores consecuencias de la crisis climática.

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