Qué queremos

Queremos contribuir a la transformación de nuestras sociedades. El mundo y la mayoría de las personas que lo habitan no aguantan más. Urge un cambio de rumbo que garantice los derechos humanos y proteja al planeta.

Por qué

La crisis ecosocial global es insostenible. En pleno siglo XXI el hambre aumenta, la desigualdad alcanza niveles obscenos, las migraciones forzosas expulsan a millones de personas de sus hogares, el cambio climático causa estragos, la desigualdad de género es la norma, los conflictos armados se enquistan, los espacios de participación y libertades se reducen; y los partidos ultraconservadores xenófobos, machistas y contrarios a los derechos humanos se fortalecen.

Ante ello, la población se rebela. Las movilizaciones sociales se han desatado en todo el mundo. Chavales y chavalas se han tirado a las calles hartos de un sistema que maltrata a la Madre Tierra. Las mujeres gritan basta y le plantan cara al patriarcado que atenta contra sus derechos. Hombres y mujeres de todo el planeta exigen pan, trabajo, techo y libertad; y demuestran que otros modelos son posibles y necesarios.

¿Cuál es nuestro papel?

Queremos ser una pieza más dentro de un enorme puzle formado por esas iniciativas sociales que construyen a diario un mundo mejor. Propuestas colectivas que defienden la vida, protegen los bienes comunes y exigen a los Gobiernos que garanticen los derechos humanos.

Tender puentes, tejer redes y trabajar de la mano de otras es clave para generar los cambios que buscamos. ¿Qué aportamos a ese hacer colectivo? Nuestra visión global y décadas de trabajo con colectivos de distintos lugares del planeta. Nuestra mochila ofrece claves globales que entrelazan lo que ocurre en distintos rincones del mundo.

¿Cómo vamos a hacerlo?

Avanzaremos por dos sendas principales: la apuesta por la coherencia de políticas para el desarrollo sostenible y la defensa de una política de cooperación que consiga el necesario cambio de rumbo

  1. Exigiremos que todas las políticas contribuyan a la mejora de las condiciones de vida en todo el mundo y a la protección del planeta. ¿Qué significa esto? Significa, por ejemplo, que empresas españolas estén obligadas a respetar los derechos humanos aquí y en terceros países. Significa que se respeten los tratados internacionales de comercio de armas para evitar que millones de personas tengan que huir de sus hogares; o que se reduzcan las emisiones de CO2 para no alimentar emergencias climáticas en otros lugares del planeta.
  2. En un contexto global complejo como el actual, no sirven las viejas estructuras. Por eso, defenderemos la política de cooperación como una pieza clave para el avance de los derechos humanos, la equidad de género y el desarrollo sostenible. Contribuiremos a que la reforma del sistema de cooperación y sus instrumentos respondan de manera efectiva a los retos del S.XXI. Confiamos que esa reforma se haga en diálogo con una ciudadanía organizada. Seguiremos demandando una cooperación fuerte tanto en cantidad como en calidad; exigiremos que el nuevo gobierno alcance el 0,5% de la RNB como un paso intermedio para llegar al 0,7%.

Y todo ello en tres niveles: europeo, estatal, y local y autonómico.

Tenemos muchos retos por delante; hacerlo junto a otras organizaciones con quienes compartimos objetivos será crucial para alcanzar metas comunes. El camino es largo, nuestra fuerza también. Coordinadas siempre somos más fuertes.

Descargar la estrategia completa aquí.

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