Como organizaciones de cooperación para el desarrollo, expresamos nuestro más profundo rechazo a los bombardeos que Erdogan -segundo ejército más poderoso de la OTAN- está llevando a cabo contra la población kurda. Demandamos un cese inmediato de los bombardeos y una actuación contundente de la UE y la comunidad internacional que obligue al mandatario turco a acabar con los ataques.

Nuestras organizaciones ya han denunciado que 450.000 personas están en riesgo si no cesan los ataques de manera inmediata. “Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, hay al menos 1.6 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria en el noreste de Siria. La respuesta humanitaria se verá amenazada si la inestabilidad obliga a las agencias de asistencia a suspender o reubicar sus programas y su personal, como ya está sucediendo”, advierten.

Nos sumamos a las organizaciones sociales que en todo el mundo están rechazando estos ataques. Tal como denuncian la Iniciativa Mesoamericana de Defensora de Derechos Humanos, la comunidad kurda y las mujeres defensoras de derechos humanos necesitan un firme apoyo internacional. En palabras de una integrante del movimiento de mujeres kurdas : “Nuestros aliados y aliadas alrededor del mundo deben entender que este es un ataque a nuestras luchas por alternativas contra el capitalismo, sexismo y colonialismo. Exhortamos que la gente a que emita posicionamientos y movilice a sus contactos, además de unirse a las protestas contra la ocupación“.

La responsabilidad de Europa
Exigimos a la Unión Europea que no acepte el chantaje de Erdogan y tome medidas firmes contra un gobierno que viola los derechos humanos, fomenta la guerra e incumple tratados internacionales; Josep Borrell, recién nombrado jefe de la diplomacia europea, tiene un papel crucial en este sentido. El gobierno español en funciones debe hacer su parte y contribuir de manera activa al fomento del diálogo, la cultura de paz, el respeto de los derechos humanos y el cese de los bombardeos.

Reiteramos la denuncia del acuerdo UE-Turquía que supone una dejación de responsabilidades de los gobiernos europeos, y abandona a miles de personas migrantes y refugiadas en un país que no cuenta con las mínimas garantías para aplicar el derecho internacional en materia de asilo y refugio, y en el que no están garantizados los derechos humanos fundamentales.

España también debe asumir su responsabilidad. Según denuncia el Centre Delàs, el Estado español es el que más armamento ha exportado a Turquía después de EEUU, con un total de 162,4 millones de euros (solo el primer trimestre de 2018). Sobre todo, aeronaves, barcos de guerra y municiones; armas que pueden ser usadas contra la población civil en Siria. El Centre Delàs ha pedido al Gobierno español que cancele cualquier transferencia de armamento al gobierno turco como ya han hecho otros países de la UE, y la cancelación inmediata del contrato de confidencialidad con el gobierno turco.

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