Exigimos que la comunidad internacional asegure el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario; que Europa contribuya a ello y además garantice la atención humanitaria a quienes buscan refugio huyendo de conflictos y situaciones de pobreza extrema. Llamamos al gobierno en funciones a que haga su parte.

 

El 19 de agosto de 2003, las instalaciones de Naciones Unidas en Baghdad sufrieron un ataque; murieron 22 personas. Un día como ese debe ser recordado por todo lo que significa. Han pasado 16 años y los ataques al personal humanitario han aumentado notablemente; a pesar de ello, quienes nos dedicamos a la asistencia humanitaria continuamos trabajando en lugares en los que este tipo de ayuda es esencial para garantizar la vida de millones de personas.

El mensaje de la Oficina de Acción Humanitaria de Naciones Unidas de este año focaliza en las mujeres que trabajan al frente de sus comunidades en las zonas más difíciles del planeta. “Las mujeres conforman un gran número de quienes arriesgan sus propias vidas para salvar a otras personas. A menudo son las primeras en responder y las últimas en irse (…) los líderes mundiales, así como los actores estatales, deben garantizar que ellas, y todo el personal de asistencia humanitaria, tienen garantizada la protección que les otorga el Derecho Internacional”.

La Coordinadora, como red que agrupa a ONG que trabajan en asistencia humanitaria, se suma a este reconocimiento y llamamos a los actores mundiales y estatales a asumir sus responsabilidades y garantizar que el Derecho Internacional Humanitario se cumple escrupulosamente.

La creciente reducción del espacio humanitario

En los últimos años, la violencia, la inseguridad, las amenazas y las obstrucciones deliberadas al personal humanitario están restringiendo notablemente su capacidad de actuación. Según datos de Aid in Danger, en el primer semestre de este año, 55 personas han perdido la vida, 59 han resultado heridas, 4 han sido detenidas y 118 han sido afectadas. El año pasado 155 personas fueron asesinadas, 171 heridas y 184 detenidas. Cabe destacar que la mayoría de estas personas son originarias de los países en los que se trabaja.

Si trazamos líneas derivadas de los últimos años, podemos concluir que la reducción del espacio humanitario es un hecho. La persecución de quienes salvan vidas no se realiza solamente en situaciones de conflicto o por parte de grupos armados. Esta persecución se produce también desde los gobiernos. Según datos del Aid Worker Security Report de 2018, el 25% de los actos de violencia contra el personal humanitario es ejercido directamente por los Estados. En muchos lugares del mundo se producen bloqueos de paquetes de ayuda humanitaria en las fronteras o la expulsión y detención arbitraria de profesionales.

La legislación internacional en materia humanitaria se está incumpliendo en muchos lugares del mundo, también en Europa. Gobiernos, como el italiano o el español, amenazan a las ONG que salvan vidas en el Mediterráneo con la cárcel o multas de más de 900.000 euros. En estos momentos, más de 500 personas –incluidos niños y niñas–  víctimas de conflictos y situaciones extremas, navegan en el Mediterráneo sin que ningún país europeo les ofrezca un puerto seguro. Hemos exigido responsabilidades políticas para que esta situación se resuelva cuanto antes.

Responsabilidades políticas internacionales, europeas y nacionales

La gravedad de estos datos afecta a las personas directamente alcanzadas por estos ataques, pero también a las comunidades en las que trabajamos; muchas de ellas, en situaciones extremas en las que la asistencia humanitaria es crucial para salvar vidas. Exigimos que la comunidad internacional asegure el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario; que Europa contribuya a ello y además garantice la atención humanitaria a quienes buscan refugio huyendo de conflictos y situaciones de pobreza extrema. Llamamos al gobierno en funciones a que haga su parte, lidere la protección de la asistencia humanitaria en Europa y concrete en medidas reales su supuesto compromiso con las leyes internacionales en materia de ayuda humanitaria.

Por nuestra parte, seguiremos ofreciendo asistencia humanitaria allá donde sea necesaria. Trabajaremos mano a mano con compañeros y compañeras originarias de los países en los que estamos presentes. Seguiremos exigiendo que los gobiernos cumplan sus responsabilidades y garanticen la asistencia humanitaria a millones de personas en todo el mundo.

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FOTO: Toby Madden. Ayuda en Acción. Malí.

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