Con motivo, el 8 de septiembre, del Día Internacional de la Alfabetización, InteRed, recuerda a la comunidad internacional que el acceso a la educación es un derecho fundamental de todas las personas e imprescindible para su desarrollo, el de sus comunidades y sus países.


En esta celebración queremos dar a conocer el testimonio de Dina, una niña de la República Democrática del Congo, que pertenece al 50% de la población infantil escolarizada del país.

https://youtu.be/_VcQ7Yfjsa0

SOBRE LA ALFABETIZACIÓN DE MUJERES Y NIÑAS

La República Democrática del Congo es el tercer país más pobre del mundo, donde la esperanza de vida no alcanza los 50 años, la mortalidad infantil se sitúa en un 19% y la tasa de escolarización en educación primaria es del 35%. En un país tan rico en recursos naturales, la educación primaria no es gratuita: el Estado dejó de garantizar la escolarización de niños y niñas hace más de 10 años. El coste de la educación básica está casi tan alto como la renta per cápita del país. Las condiciones de vida y de trabajo del profesorado son precarias y las infraestructuras escolares insuficientes para afrontar las necesidades escolares mínimas.

En tal situación es difícil que el cuerpo docente pueda garantizar una formación adecuada al alumnado, de ahí el descenso cualitativo de la educación.

La alfabetización es un derecho que ayuda a reducir la pobreza, aumenta las oportunidades económicas, la autonomía de las mujeres, fomenta la participación en la vida pública, la conciencia de la propia valía y mejora las perspectivas de vida de las personas y su dignidad.

La alfabetización forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, que propone a los gobiernos: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas las personas”. La meta consiste en lograr que de aquí a 2030 toda la juventud, y al menos una proporción alta de adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética.

Según Naciones Unidas, 750 millones de personas adultas no saben leer ni escribir, de las cuales el 64% son mujeres; y más de 57 millones de niños y niñas no tienen acceso a la escolarización. Las condiciones de exclusión de mujeres y niñas están, en la mayoría de los casos, relacionadas directamente con la discriminación de género.

Las causas del analfabetismo en el mundo son muy diversas: las actitudes machistas que llevan a la desigualdad entre los sexos por la posición de las mujeres y niñas en la sociedad, las zonas rurales remotas y alejadas de los centros educativos, la pobreza de las familias, hablar una lengua minoritaria, etc.

Dado que terminar la escuela primaria no es una garantía de la alfabetización, la calidad de la educación durante la infancia es de vital relevancia para la educación de jóvenes y adultos; en torno al 77% de los y las jóvenes son incapaces de leer y comprender una oración. Estos jóvenes, que fueron sólo durante unos pocos años o no fueron a la escuela, engrosarán las filas de personas adultas analfabetas. La UNESCO, considera que los niños y niñas necesitan pasar al menos cinco o seis años en la escuela para alfabetizarse y preservar su alfabetización en la edad adulta.

BIBLIOTECA KARIBUNI EN KINSHASA

El gran objetivo del proyecto Karibuni es contribuir a la mejora de la alfabetización de niñas, niños y jóvenes mediante actividades de animación a la lectura en tres barrios de Kinshasa: Selembao, Bumbu y Kitambo; además de la biblioteca fija, cuenta con una biblioteca infantil itinerante que motiva a la infancia y juventud en situación de calle a la lectura.

Karibuni, de la que se benefician más de 2.000 niñas, niños y mujeres jóvenes, tiene también programas educativos para jóvenes y formación del profesorado para una educación de calidad.

InteRed, con la finalidad de que los grupos más vulnerables tengan más y mejores oportunidades, desarrolla, entre otros, programas de educación y alfabetización:

  • En República Democrática del Congo, mejora de la calidad educativa en escuelas públicas rurales, desarrollo educativo en barrios marginales de Kinshasa.
  • En Guinea Ecuatorial, da apoyo al sistema público de educación mediante la formación del profesorado y la educación alternativa en barrios marginales.
  • En Bolivia, facilita la formación de docentes, de niños/as y jóvenes en riesgo de exclusión socio-económica y la mejora del nivel educativo de la población guaraní, especialmente mujeres y niñas.
  • En Guatemala, promueve educación básica a comunidades indígenas, especialmente mujeres, para su autonomía económica y participación.
  • En República Dominicana, mejora de la calidad educativa, alfabetización de adultos y formación a niños, niñas y jóvenes.

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