A lo largo de 2017 el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), la Fundación Assut, la Asociación para la Cooperación entre Comunidades (ACOEC) y la Asociación de Mujeres Africanas de Paterna (AMAP) trabajamos conjuntamente en el proyecto “Mujeres africanas en la Huerta: una apuesta por la interculturalidad en la Huerta de Valencia. Fase II “, financiado por la Obra Social La Caixa.

Fruto de este trabajo hoy compartimos el RECETARIO SONINKE.

El recetario que hoy compartimos es resultado de un proceso de aprendizaje compartido entre la Asociación de Mujeres Africanas de Paterna (AMAP), CERAI, la Fundación ASSUT y ACOEC a través del proyecto “Mujeres africanas en la Huerta: una apuesta por la interculturalidad en la Huerta de Valencia. Fase II “, financiado por la Obra Social La Caixa. Lo que tenemos aquí es una pequeña muestra de todo lo que nos une, de la importancia de conocernos y de compartir quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos …

Este recetario nace también con la intención de visibilizar la diversidad cultural de la huerta de Valencia, complejo territorio de interdependencias tanto ambientales como sociales y culturales, en constante construcción, y en un proceso dinámico de apropiación de prácticas, discursos y significados. A lo largo del tiempo, además, se ha ido conformando a partir de una importante diversidad cultural. Y es esta diversidad cultural la que hoy reivindicamos a través de la experiencia de las mujeres de la AMAP, de los cultivos africanos cultivados en la Huerta, de los diálogos de prácticas y saberes que se generan y de las recetas soninkés que las mujeres cocinan cotidianamente.

Las recetas y los dibujos que aparecen a lo largo del recetario han sido elaboradas por las mujeres de la AMAP a través de algunos de los talleres del proyecto. Son recetas compartidas desde la experiencia cotidiana, incluso desde la corporalidad en aquellos casos en los que nos faltaban palabras comunes para entender. Es por esto que son recetas para experimentar, para aprender haciendo y sobre todo comiendo.

Nos queda todavía un largo camino por recorrer, estos son apenas los primeros pasos, el inicio del camino, algunas pinceladas. Es una alabanza al placer de aprender comiendo, probando, saboreando … Una alabanza al cuerpo, el cuerpo que siente, que escucha, que entiende, que trabaja, que crece, que explica … Es también nuestro pequeño homenaje a todos los trabajos cotidianos que sostienen, permiten y crean la vida. Trabajos históricamente invisibilizados y despreciados, trabajos que no aparecen en las narraciones principales de la historia, ni en el imaginario colectivo, pero sin los que nada hubiera sido posible. Es una reivindicación sobre la importancia de los cuidados y las que las llevan a cabo.

¡Buen provecho!
¡Arnamurandi!

DESCARGA AQUÍ EL RECETARIO SONINKÉ

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