El 27 de noviembre  el Centre d’Informació i Documentació a Barcelona (CIDOB) ofrece un homenaje póstumo al que fue  su fundador y primer director de la institución (1973-2008). Pep, como popularmente se le conocía, también fue presidente  desde el  1989 hasta el 1995 de la Coordinadora de ONG para el desarrollo.Tomó el mando del barco  apenas tres años después de su fundación en 1986 y en una  España que daba sus primeros pasos en la política de cooperación internacional para el desarrollo propiamente dicha. En este contexto  cuando desde un pequeño grupo de organizaciones sociales se optó crear la Coordinadora para tener más fuerza en el intento de influir en la política de cooperación, promover la solidaridad entre los pueblos, y trabajar por la defensa y el fortalecimiento de las ONGD.

Durante el mandato de Pep, hasta 1995, se intensificó el trabajo de fortalecimiento del sector, potenciándose la secretaría técnica, los intercambios entre las organizaciones socias, la formación, los canales de comunicación y la participación de Coordinadora en el Comité de Enlace de las ONGD con la UE, que nos ponía en relación no solo con la financiación europea, sino también con otras organizaciones, otras formas de hacer cooperación y de hacer política. En el terreno doméstico se inició la construcción de un espacio de relación estable y claro con las administraciones del Estado y de las Comunidades Autónomas, que también empezaban a dar pasos en el ámbito de la cooperación al desarrollo, al tiempo que se sentaron las bases para futuros desarrollos legislativos claves para la actuación de las ONGD como el Estatuto del Cooperante, la Ley de Cooperación, o el marco de relación que estableciera los criterios de participación de las ONGD españolas en la política de cooperación, algo que todavía hoy sigue siendo una asignatura pendiente. Paralelamente, se empezó a tejer la red de relaciones con otros agentes de la cooperación, el Parlamento, partidos políticos, universidades, sindicatos, medios de comunicación y con la opinión pública, relaciones que, con la evolución propia de la historia, todavía perduran.

En definitiva, Pep pilotó los primeros años de la consolidación de una plataforma que paulatinamente iba sumando socias, creciendo como colectivo en una relación intensa de participación, debate, articulación de consensos, y, por qué no, también de gestión de disensos. Comprometido con la justicia social, la democracia y los derechos de los pueblos, Josep Ribera fue un pionero en la acogida y derechos de los refugiados, convirtiéndose en un referente de la solidaridad y la cooperación internacionales.

Durante el acto, se presentará una publicación editada en su memoria que pretende hacer un recorrido por el itinerario vital y profesional de Josep Ribera (el Pep), a partir de los recuerdos de más de una veintena personas que compartieron con él parte de este largo camino. A través de estos testimonios, la publicación quiere homenajear su figura y, a la vez, explicar los orígenes y la historia de su principal legado: CIDOB, desde su fundación como asociación en 1973 –proveniente del movimiento Agermanament–, pasando por su constitución como fundación en 1978, hasta convertirse en uno de los think tanks de relaciones internacionales más prestigiosos de Europa.

Participantes: 

Antoni Segura, presidente de CIDOB

Eulàlia Vintró, exteniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y catedrática jubilada de la Universidad de Barcelona

Arcadi Oliveres, miembro de la primera junta y antiguo profesor de CIDOB; profesor jubilado del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona

Yolanda Onghena, investigadora sénior asociada, CIDOB

Francesca Munt, viuda de Josep Ribera y exgerente de CIDOB

Jordi Bacaria, director de CIDOB 

 

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