2 de marzo de 2016. El planeta afronta la peor crisis migratoria y de refugio de la historia. Casi 60 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, un vergonzoso record que evidencia a incapacidad de los gobiernos de garantizar los derechos humanos.

La respuesta europea a esta crisis está lejos de sus valores fundacionales. Mientras miles de personas pierden su vida en trayectos peligrosos por tierra y por mar, la EU construye vallas, militariza las fronteras e incumple tratados internacionales en materia de derechos humanos e incluso su propia legislación.

Las personas que inician estos viajes a ciegas huyen de conflictos bélicos, condiciones de pobreza extrema y de violación sistemática de derechos humanos. Nadie comienza una huída de este tipo, poniendo en peligro su vida y la de sus familias, si no es porque no tiene otra opción. No hay muros frenen  el derecho de las personas a encontrar un sitio seguro donde vivir.

Mientras se incumplen las obligaciones en materia de migración, asilo y refugio, se recortan los fondos para cooperación internacional que podrían contribuir a la mejora de la situación en los países de origen. Se llega incluso a plantear que parte de esos escasos fondos para cooperación sean destinados a la atención de las personas que llegan a nuestras fronteras. La atención a estas personas exige contar con fondos adicionales, específicos y suficientes.

Mientras se violan sistemáticamente los derechos humanos a las puertas de Europa, el comercio de armas continúa aumentando sus beneficios; y la lucha por el negocio de los recursos naturales del planeta y los intereses geoestratégicos campa a sus anchas.

Consecuencias extremadamente peligrosas

Las graves consecuencias de este tipo de decisiones ya se están dejando ver. Los discursos y propuestas políticas xenófobas ganan terreno y con ellos los ataques a centros de acogida a migrantes y refugiados. Aunque afortunadamente, aún son residuales, la UE y sus Estados miembros deberían mantener la alerta para evitar que se repitan los graves errores del pasado.

La ciudadanía, como viene demostrando desde hace tiempo, está muy por encima de las decisiones políticas. ONG, grupos sociales, voluntarios y voluntarias, y la ciudadanía en general se está organizando tanto en los puntos de llegada como en múltiples ciudades para salvar vidas, atender a las personas que llegan a nuestros países y contrarrestar los mensajes y discursos que criminalizan a quien debe ser protegido.

Desde la Coordinadora de ONGD venimos denunciando esta situación y sumándonos a las propuestas ciudadanas que se están desarrollando en este sentido.

Aquí puedes consultar algunos de nuestros comunicados, entrevistas y artículos de opinión

Mostramos nuestra repulsa ante el vergonzoso e ilegal acuerdo entre la UE y Turquía para la deportación de la población refugiada

Crisis migratoria y de refugiados: exigimos una respuesta coherente con los valores fundacionales europeos

La Coordinadora de ONG para el Desarrollo apoya las movilizaciones a favor de las personas migrantes y refugiadas convocadas en el Estado Español y llama a la participación ciudadana

Las personas refugiadas no pueden esperar: ¡Europa, cumple!

La Coordinadora de ONG para el Desarrollo lamenta profundamente la falta de acuerdo en la Unión Europea para acoger a la población migrante y refugiada

Mientras 10.000 niñas y niños están en paradero desconocido, Europa se plantea criminalizar a quienes asisten a la población refugiada

La Coordinadora de ONG para el Desarrollo se suma a las movilizaciones europeas por los derechos de los y las refugiadas del día 27 de febrero

Spotlight Report on Migration (CONCORD)

Deconstruyendo 10 mitos sobre migración y desarrollo (CONCORD)

Entrevistas y artículos:

Si la humanidad ha conseguido salir adelante ha sido por la solidaridad entre las personas y los pueblos  – Entrevista a Mercedes Ruiz-Giménez Aguilar en Noticias Positivas.

La (in)dignidad humana – Artículo de opinión de Francesc Mateu, publicado en ElDiario.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *