Hay más de 120.000 personas desplazadas y más de 100 muertos. Miles de personas han perdido sus hogares y no disponen de alimentos ni de agua potable. Se han destruido carreteras, puentes, casas, centros de salud y miles de hectáreas de cultivo, principal fuente de ingreso de las familias.

Ayuda en Acción ha iniciado una campaña para recaudar fondos para esta emergencia, que destinará al reparto de alimentos básicos, mantas, kits de higiene y tratamientos potabilizadores de agua entre la población afectada. Colabora aquí.

Las fuertes lluvias que afectan al sur de África desde finales de diciembre han provocado una situación de emergencia en países como Malawi y Mozambique, donde en un solo día se han llegado a registrar más precipitaciones que en todo un mes. El número de personas afectadas en las primeras evaluaciones gira en torno a 300.000, pero se prevé un incremento de esta cifra porque las previsiones climatológicas pronostican lluvia para los próximos días e incluso semanas.

En ambos países, las intensas lluvias han arrasado un gran número de infraestructuras, como carreteras, puentes, escuelas, centros de salud o torres de tendido eléctrico, dejando a comunidades enteras totalmente incomunicadas, lo que está impidiendo que se realicen evaluaciones del estado de la población y de las infraestructuras y obstaculizando las labores de rescate. El número de personas afectadas en Malawi ronda las 200.000 y en Mozambique es de aproximadamente 130.000; la población desplazada se estima entre 85.000 y 100.000 en el primer caso y más de 50.000 en el segundo. El número de muertes supera las 50 en Malawi -153 personas continúan desaparecidas- y las 80 en Mozambique.

Centenares de personas continúan aisladas sin alimentos, agua potable, acceso a servicios mínimos de salud o electricidad. Quienes han conseguido huir están alojados en albergues improvisados que no tienen, en su mayoría, la capacidad ni los recursos necesarios para atenderles. Las inundaciones están incrementando asimismo los focos de cría de mosquitos, transmisores de enfermedades como la malaria, y han contaminado el agua de los pozos. También son preocupantes los daños causados en los cultivos y el ganado, las dos fuentes principales de ingresos para la población.

En Mozambique, miles de hectáreas de cultivo han quedado totalmente anegadas y el agua ha matado a miles de cabezas de ganado. En Malawi, más de 116.000 familias han visto arrasados sus cultivos. “Estamos hablando de familias que han perdido sus medios de vida. Las inundaciones no acabarán cuando se vaya el agua, van a tener consecuencias durante años y es vital que estos pequeños agricultores y ganaderos reciban ayuda tan pronto como sea posible para garantizar sus condiciones de vida durante y después de la emergencia”, señala Alberto Casado, coordinador de Campañas de Ayuda en Acción. “Ya se ha perdido la próxima cosecha y la escasez de alimentos podría prolongarse si no tienen acceso a semillas con las que asegurar su seguridad alimentaria”.

Malawi

El Gobierno ha declarado el Estado de Emergencia en 15 distritos de los 28 que tiene el país. Los del sur, Nsanje, Chikwawa, Phalombe y Zomba, han sido los más perjudicados por las inundaciones; pero también hay importantes daños en los distritos de Blantyre, Chiradzulu, Thyolo, Mulanje, Bakala, Machinga, Mangochi, Ntcheu, Salima, Rumphi y Karonga. Las previsiones meteorológicas advierten de fuertes lluvias y crecidas en las próximas dos semanas: lloverá intensamente en el sur del país y se prevén tormentas en el norte.

Ayuda en Acción lleva trabajando en el distrito de Machinga desde 2005. Sólo en la zona donde lleva a cabo sus proyectos, hay más de 1500 familias afectadas y la mayor parte ha perdido sus hogares y cultivos. Las viviendas han quedado totalmente destruidas y las que aún se mantienen en pie corren el riesgo de derrumbarse. En Neno, donde trabaja desde 2007, son 800 las familias damnificadas, y asimismo hay decenas de casas destruidas y cientos de cultivos arrasados.

Mozambique

Las fuertes lluvias que han caído en zonas del norte y centro han afectado sobre todo en las provincias de Zambezia, Nampula, Niassa y Cabo Delgado. Las operaciones de rescate, dirigidas por el Gobierno, se están viendo obstaculizadas por las lluvias persistentes, el desbordamiento de ríos y las carreteras dañadas. El tránsito por la principal autopista, la EN1 Highway, que conecta el norte y el sur del país, es prácticamente imposible por la cantidad de puentes derribados. Cuatro distritos están completamente aislados del resto del país sin comunicación, electricidad y sin alimentación.

En la provincia de Zambezia en Mozambique, donde Ayuda en Acción trabaja desde el año 2001, hay más de 117.000 personas afectadas y 50.000 refugiadas en 49 centros de alojamiento (casi 24.000 familias). Alrededor de 5000 casas han quedado totalmente destruidas, en un país donde el 60% de las viviendas son de adobe y paja y un 15% de caña y madera. Solo en Zambezia, hay 378 aulas, 6 unidades de salud y 51 puentes totalmente destruidos.

Qué hace Ayuda en Acción

Ayuda en Acción trabaja en Mozambique desde 1998 y en Malawi desde 1990 a través de su socio internacional ActionAid y cuenta con proyectos en zonas afectadas por las inundaciones. En Mozambique, trabaja en tres de las provincias más castigadas: Zambezia, Nampula y Cabo Delgado; mientras que en Malawi tiene proyectos en Machinga, uno de los distritos donde se ha declarado el Estado de Emergencia, y Neno, también afectado por las inundaciones.

En esta emergencia, la organización está apoyando a las familias damnificadas con alimentos básicos, mantas, tratamientos purificadores de agua y mosquiteras  –para asegurar el acceso al agua potable y prevenir enfermedades como el cólera y la malaria–, kits de higiene, o lonas de plástico para ofrecer refugios básicos en el corto plazo. “En la campaña que empieza hoy buscamos apoyo para conseguir atender las necesidades más urgentes y diseñar planes a medio y largo plazo para garantizar que puedan regresar a sus hogares tan pronto como sea posible y restablecer sus medios y forma de vida de una manera segura y digna”, asegura Alberto Casado.

Si quieres colaborar en nuestro trabajo de emergencia, dona aquí o llamando al 900 85 85 88.

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